Ana Luisa Morán
Maracaibo una pequeña ciudad de Venezuela, se distinguió en un tiempo por el múltiple colorido de sus casas, el ardiente sol y la jocosidad de sus habitantes.
Similar al Macondo de García Márquez, solía llover días enteros, los torrenciales aguaceros marcaban sus huellas en el carácter unas pusilánime otras arrogante del hombre zuliano. Un, entonces, incesante y fulguroso rayo, le atribuía el toque mágico de las ciudades ignotas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario